Muy buenos días!! El post de hoy va sobre la atención al cliente. De verdad que no se cómo calificar la atención al cliente de estos lares... ¿ cuestión de lotería? pues si! Y si, suena trilladísimo pero si están atendiendo al público qué cuesta soltar una sonrisa y responder de forma amable? Claro, esto les dura porque la gente no les contesta y como la cosa es "normal" lo siguen haciendo... hasta que la paciencia se agota, alguien les contesta y los deja en su sitio.
Así pasó el otro día en el teatro, un sr. había comprado unas entradas para ver una obra con su familia, con tal que la cara era de molestia absoluta y se me adelanta en la fila, claro, yo lo veo como diciéndole: - Y entoooonces? ajaaaaaa, soy transparente? . El Sr. se dio cuenta, pidió disculpas y nos explica el por qué... Resulta que le vendieron entradas para el teatro detrás de la tarima, una cosa loca, osea, de allí no iba a ver nada, qué clase de ubicación es esa? para colmo había gastado 600 Bs. y estaba tan molesto que iba a exigir una solución porque estaba cansado de quedarse callado. Lo aplaudimos.
Porque si, los venezolanos somos la paz en pasta algunas veces, es decir, nos callamos ante una explicación absurda, una mala respuesta, una grosería para no pasar por maleducados.... pues la cosa no puede funcionar así.
Ayer mismo, estaba en el mercado (ven que es estresante para mi :P ) y veo llegar a una muchacha, educada, le pregunta a la cajera sobre algo que no entendía de su ticket de pago, mas vale que no! La cajera se volteó cual Linda Blair en su época de fama, de mala gana le dijo algo que no tenía lógica y todavía le mueve la mano como en señal de que eso no tiene importancia. La chama siguió reclamando, me mira a mi, las dos con cara de espanto, medio hablamos en señas para que la cajera no se diera cuenta, la apoyé en su reclamo, pues llamó a la supervisora, le planteó el caso, resultado: se fue con ella a exigir una respuesta. Es así! otro caso donde la grosería tuvo un alto.
Cansa de verdad, que nos respondan mal, cansa el silencio ante un atropello, cansa el aguantarse el amargue de alguien, cansa que fastidien el día de gratis.
Por lo menos esta niña ya no se queda callada. Todos merecemos respeto.
Si hay educación de ambos lados, el respeto se abre camino...
Que tengan un excelente día!